¿Somos idiotas o imbéciles?

FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO

Ayer acudí al centro de asistencia primaria (CAP) de mi barrio y me quedé estupefacta cuando constaté que ya no existen las visitas de urgencias; han pasado a denominarse “visitas espontáneas”. Es verídico aunque parezca un chascarrillo; entiendo que consecuencia del lenguaje eufemístico que licua y disuelve progresivamente  todo en nuestra sociedad.

Mi primera reacción fue una súbita indignación imbuida de rabia, porque me pareció el summum de la manipulación  que los poderes públicos y privados ejercen sobre la percepción de los acontecimientos por parte de los ciudadanos, disfrazándolos de términos livianos que  la distorsiona y desfigura.

Es como si consideraran que quien recurre al CAP, sin hora previa, lo hace porque  ha sucumbido al tedio vital y ocupa su tiempo  haciendo cola como un borrego en los centros de salud públicos.

Tras sosegarme, mantuve un soliloquio interior en el que me lamentaba de cómo permutan la crudeza de los…

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